Pediatric Advisor 2006.4: Despertar después de haberse dormido alzado (Acostumbrado a llorar de noche) (Awakenings from Being Held Until Asleep - Trained Night Crier)Health Library
Despertar después de haberse dormido alzado (Acostumbrado a llorar de noche)
(Awakenings from Being Held Until Asleep - Trained Night Crier)
¿Cómo sé si mi bebé se acostumbró a llorar de noche?
Un bebé se acostumbró a llorar de noche cuando:
tiene más de 4 meses de edad y se despierta y llora una o
más veces por noche
sólo se puede volver a dormir si se lo alza
sólo se duerme a la noche o a la hora de la siesta si lo
alzan, lo mecen o lo pasean
no tiene que ser alimentado en el medio de la noche
se ha despertado y llorado de noche desde que nació.
¿Cuándo debería dormir toda la noche mi bebé?
Desde su nacimiento hasta los 2 meses de edad, la mayoría de
los bebés se despiertan dos veces por noche para que los
alimenten. Entre los 2 y 3 meses de edad, la mayoría de los
bebés necesitan alimentarse una vez en el medio de la noche.
Cuando tienen ya 4 meses de edad, la mayoría de los bebés
alimentados a biberón duermen más de 7 horas sin necesidad
de comida. La mayoría de los bebés amamantados pueden dormir
ya toda la noche cuando tienen 5 meses de edad. Los bebés
normales a esta edad ya no necesitan calorías de noche, y
pueden dormir la noche corrida sin necesidad de mecerlos o
alzarlos.
¿Por qué se despierta mi bebé llorando en el medio de la noche?
Las razones más comunes por las que los bebés mayores de 4
meses se despiertan llorando en el medio de la noche son:
Alzar a su bebé en brazos o mecerlo hasta que se duerma.
Todos los niños se despiertan naturalmente 4 ó 5 veces
por noche después de haber soñado. Como no se despiertan
por completo en todas las ocasiones, la mayoría de los
niños se pueden volver a dormir solos. Sin embargo, los
niños que no han aprendido a consolarse y serenarse por
sí mismos lloran para llamar a su padre o su madre. Si
usted tiene la costumbre de alzar a su bebé, mecerlo o
acostarse con él a la hora de la siesta y de ir a dormir,
éste no podrá aprender a dormirse sin su ayuda. Cuando no
se coloca a los bebés en la cuna mientras todavía están
despiertos, pretenderán que su madre esté también
presente para dormirlos cuando se despiertan de noche.
Como en general se duermen fuera de la cuna, no aprenden
a asociar la cuna y el colchón con el sueño. Se dicen que
tienen una mala asociación de iniciación del sueño.
Entretener a su hijo durante la noche.
Los niños se pueden despertar y llorar con más frecuencia
si se dan cuenta que es ventajoso; por ejemplo, si los
pasean, mecen o juegan con ellos, o si los padres le
hacen compañía por mucho tiempo cuando se despiertan. Si
trae al niño a su cama para dormir con usted, el problema
se agrava. El llanto nocturno también puede empezar
después de episodios en que, por un tiempo, los padres
tuvieron que prestarle mayor atención al bebé de noche.
Algunos ejemplos de esto son resfriados, molestias
durante las largas noches de verano o viajes. Muchos
bebés rápidamente vuelven a su rutina de sueño después de
estos episodios. Sin embargo otros gozan tanto del
contacto nocturno que empiezan a exigir que continúe.
Creer que cualquier llanto es dañino.
Todos los niños pequeños lloran cuando se presenta un
cambio en su horario o en su ambiente (esto se llama
llanto normal de protesta). El llanto es la única forma
en que se pueden comunicar antes de poder hablar. El
llanto por poco tiempo no es dañino, ni física ni
psicológicamente. Las miles de horas de atención y afecto
que usted le ha dado a su hijo compensan con creces
cualquier momento de infelicidad que se produzca por
cambiarle el patrón de sueño.
¿Cuánto tiempo dura?
Si trata de seguir las siguientes recomendaciones, el
comportamiento de su hijo probablemente mejorará en 2
semanas. Cuanto mayor sea su hijo, más difícil será
cambiarle sus hábitos. Los niños de más de 1 año de edad se
resistirán a dormir aunque estén cansados. Protestarán
vigorosamente cualquier cambio y pueden llorar por horas.
Sin embargo, si no toma estos pasos su hijo no comenzará a
dormir toda la noche hasta que tenga 3 ó 4 años de edad,
cuando el nivel de actividades diarias finalmente lo deje
exhausto.
¿Cómo puedo ayudarle a mi niño a que se duerma?
Si su bebé tiene más de 4 meses de edad y se despierta
llorando una o más veces por noche, pruebe las siguientes
sugerencias.
A la hora de la siesta o de ir a dormir, coloque a su bebé en la cuna cuando tenga sueño pero esté todavía despierto.
Es bueno alzar al bebé y proporcionar rituales
placenteros a la hora de irse a dormir. No obstante,
cuando el bebé empiece a mostrar señales de sueño,
acuéstelo en la cuna. El último recuerdo del bebé al
estar despierto debe ser su cuna y el colchón, no usted.
Si su bebé está muy molesto, hágalo mecer hasta que se
calme o esté casi dormido, pero pare antes de que se
duerma por completo. Tiene que aprender a dormirse solo.
Su bebé tiene que aprender esta técnica para poder
volver a dormirse cuando se despierte naturalmente de
noche.
Si su bebé llora a la hora de la siesta o de irse a dormir, vaya a ver cómo está cada 5 a 15 minutos.
Visítelo antes de que se enoje demasiado. En el caso de
bebés muy jóvenes o sensibles, es posible que tenga que
ir a ver cómo están cada 5 minutos. Confíe en su propio
juicio. Gradualmente vaya prolongando los intervalos de
visita. Los bebés no pueden aprender a consolarse solos
sin llorar un poco. Este llanto no es dañino. Si su bebé
tiene miedo, álcelo hasta que se calme. Después siéntelo
o acuéstelo en su cama hasta que se quede tranquilo.
Trate de dejar la habitación antes de que se duerma.
Haga visitas aburridas pero que brinden respaldo.
No se quede en el cuarto del bebé más de 1 minuto. No
encienda las luces. Bríndele respaldo y seguridad al
bebé. Actúe como si usted tuviera sueño. Susurre, "Shh,
están todos durmiendo". Agregue un comentario positivo,
como por ejemplo "Eres un bebé maravilloso" o "Estás
casi dormido". Nunca se muestre enojado ni castigue a su
bebé durante estas visitas. Si lo abraza, probablemente
no lo soltará. Tóquelo suavemente y ayúdelo a encontrar
su mascota, como una muñeca, osito o cobija.
No saque a su bebé de la cuna.
Una vez que haya puesto al bebé en la cuna, déjelo allí.
No lo mece ni juegue con su bebé, ni tampoco lo lleve a
su cama. Si el contacto es breve, no le proporcionará
una recompensa suficiente como para querer seguir
portándose de esa manera. La mayoría de los bebés
pequeños lloran de 30 a 90 minutos y después se duermen.
Cuando el bebé llore en el medio de la noche, álcelo brevemente hasta que se vuelva a dormir.
Hasta que su bebé aprenda a dormirse solo a la hora de
la siesta o de irse a dormir, cuando se despierte en el
medio de la noche trate de que la situación sea lo más
fácil posible para todos. Si no protesta por más de 5 ó
10 minutos, responda de la misma manera que lo hizo a la
hora de irse a dormir. En caso contrario, sáquelo de la
cuna y álcelo hasta que se vuelva a dormir. No encienda
las luces ni lo saque de su cuarto. Trate de no hablarle
demasiado. Con frecuencia es mejor que vaya el padre y
no la madre.
Ayude a su hijo a encontrar una mascota.
Una mascota, u objeto transitorio de seguridad, puede
ayudar a su bebé a dormirse. Le brinda consuelo y le
ayuda a separarse de usted. Un osito, muñeca u otro
juguete blando, o también una cobija, pueden servirle de
mascota. A veces un bebé acepta más fácilmente a un
osito cuando lleva puesta una prenda de su madre. Cuando
mece o acaricie a su bebé durante el día, coloque
siempre la mascota junto a él. También haga que forme
parte de su historia o cuento habitual a la hora de irse
a dormir. Colóquelo en la cuna junto a su bebé. Con el
tiempo, el bebé comenzará a tomar y acariciar su mascota
a la hora de dormir de la misma manera que usted hacía
con él.
Más adelante, deje de alzarlo de noche.
Deje de alzar a su bebé de noche sólo cuando haya
aprendido a calmarse y dormirse por sí mismo a la hora
de la siesta o de irse a dormir. Se supone que también
podrá dormirse solo cuando se despierte normalmente en
el medio de la noche. Vaya a visitarlo cada 15 minutos
cuando esté llorando, pero haga que sus visitas sean
breves y aburridas. Después de que su bebé aprenda a
dormirse solo a la hora de dormir, dejará de despertarse
llorando en pocas noches más.
Otros consejos útiles para resolver problemas de sueño.
Mude la cuna a otro cuarto.
Si la cuna está en su dormitorio, múdela a otro
cuarto. Si esto es imposible, cubra uno de los
costados de la cuna con una cobija para que el bebé
no lo pueda ver cuando esté despierto.
Evite que el bebé duerma siestas muy largas durante el día.
Si su bebé ha dormido la siesta por más de 2 horas,
despiértelo. Si tiene la costumbre de dormir tres
siestas por día, trate de cambiarle el hábito a dos
siestas por día.
Nunca cambie los pañales por la noche sólo porque están mojados.
Sólo cambie los pañales si están sucios con heces o
si el bebé tiene mucho sarpullido. Si tiene que
cambiarle el pañal, use la menor cantidad de luz
posible (por ejemplo, una linterna), hágalo
rápidamente y no entretenga al bebé.
Si fuera necesario, déjelo parado en la cuna.
Si se para en la cuna a la hora de irse a dormir,
trate de que se tranquilice y se acueste. Si se
resiste o se vuelve a parar, déjelo así. Sabrá
acostarse sin su ayuda. Si le sigue ayudando a
acostarse, se puede llegar a convertir en un juego.
Mantenga un diario de sueño.
Anote en un cuaderno las horas en que su bebé está
despierto y dormido. Lleve el cuaderno al consultorio
durante su visita al profesional médico.
¿Cuándo debo llamar al profesional médico de mi hijo?
Llame durante el horario de consultorio si:
Cree que el bebé llora por un motivo físico.
Su hijo actúa como si tuviera miedo.
Alguna persona de la familia no puede tolerar el llanto.
Las recomendaciones dadas aquí no mejoran los hábitos de
sueño de su hijo en un plazo de 2 semanas.
Tiene alguna otra pregunta o preocupación.
Escrito por el Dr. B.D. Schmitt, autor de "Your Child's Health," Bantam Books.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.