Una persona con retraso mental tiene un nivel de
inteligencia mucho menor que el promedio. Una persona con
retraso mental no puede cambiar fácilmente su comportamiento
frente a ciertas situaciones o demandas.
Existen cuatro niveles de retraso mental: leve, moderado,
severo y profundo. Estos niveles se miden con una prueba
normalizada.
¿Cuál es la causa?
Hay muchos problemas médicos que pueden causar retraso
mental, como por ejemplo:
- desarrollo anormal del cerebro antes del nacimiento
- ciertas infecciones como rubéola cuando la madre estaba
embarazada
- falta severa de oxígeno durante el parto
- enfermedades metabólicas
- problemas genéticos (como el síndrome de Down y de X
frágil)
- meningitis y encefalitis.
No obstante, en la mayoría de los niños nunca se puede
encontrar la causa de su retraso mental.
Si sospecha que su hijo tiene un retraso mental, consulte
con su profesional médico. Es posible que su profesional
médico quiera encontrar una causa. Algunos trastornos
requieren cuidado médico especial. Puede llegar a descubrir
un problema genético. Si es un problema genético, le
conviene hablar con su profesional médico antes de tomar la
decisión de tener más hijos.
¿Qué tipos de pruebas le harán a mi hijo?
Cuando su hijo es un bebé, es difícil darse cuenta qué nivel
de retraso mental puede tener o predecir cómo se va a
desarrollar con el correr del tiempo.
A medida que su hijo va creciendo, se usan pruebas para
medir cómo se va desarrollando en comparación con otros
niños de la misma edad. Si la edad intelectual de su hijo es
mucho menor que su edad real, es probable que tenga un
retraso mental.
Cuando su hijo esté en edad preescolar o escolar, le pueden
hacer una prueba de inteligencia, o IQ. IQ son las siglas de
"cociente intelectual" en inglés. La prueba de cociente
intelectual puede mostrar el grado de retraso mental de su
hijo. Esta prueba ayuda a predecir cómo le va a ir a su hijo
académica y socialmente. Su profesional médico u otros
especialistas decidirán cuáles son las mejores pruebas para
hacerle a su hijo.
¿Cómo se desarrollará mi hijo?
La mayoría de los niños con retraso mental tienen la
capacidad para aprender cosas nuevas, pero a un ritmo más
lento que lo normal. Es importante que le dé oportunidades
para aprender.
La capacidad de su hijo para funcionar a nivel mental,
físico y de comportamiento dependerá de la severidad de su
retraso mental. Los siguientes niveles de retraso, que se
basan en el cociente intelectual, son estimaciones de cómo
podrá funcionar una persona con retraso mental, tanto en la
niñez como en su edad adulta.
Leve (cociente intelectual de 55 a 69): Con frecuencia los
niños con retraso mental leve en edad preescolar no parecen
muy distintos que los demás niños. No obstante, son más
lentos que la mayoría de los niños para caminar, comer sin
ayuda y hablar. Los niños con retraso mental leve pueden,
cuando se les da educación especial, aprender destrezas
prácticas, y lectura y matemáticas a nivel de grados 3 a 6.
Como adultos, en general pueden adquirir destrezas sociales
y laborales, y vivir en forma independiente. No obstante,
pueden necesitar guía y apoyo durante momentos de estrés
inusual.
Moderado (cociente intelectual de 40 a 54): Los niños en
edad preescolar con retraso mental moderado sufren demoras
notables en el desarrollo de sus destrezas motoras y del
habla. Los niños más grandes pueden aprender destrezas
simples de comunicación y autoayuda, y hábitos de salud y
seguridad. No pueden aprender destrezas útiles de lectura o
matemáticas. Como adultos, pueden desarrollar tareas simples
bajo condiciones especiales y viajar solos en lugares
familiares. En general no pueden vivir completamente solos.
Severo (cociente intelectual de 25 a 39): Los niños en edad
preescolar con retraso mental severo pueden sufrir demoras
en su desarrollo motor y adquirir muy pocas o ninguna
destreza de comunicación. Si se los capacita, estos niños
pueden aprender técnicas básicas de autoayuda, como comer
sin ayuda y bañarse. A medida que crecen, en general
aprenden a caminar. Pueden desarrollar alguna comprensión
del lenguaje y responder un poco a lo que se le dice. Como
adultos se pueden acostumbrar a actividades de rutina, pero
necesitan dirección y supervisión en un entorno protegido.
Profundo (cociente intelectual menor que 24): Los niños con
retraso mental profundo tienen frecuentemente otros
problemas médicos, como parálisis cerebral, y pueden
necesitar atención de enfermería. Sufren demoras en todas
las áreas de desarrollo. Muestran emociones básicas y, con
capacitación, pueden llegar a usar sus piernas, manos y
mandíbulas. Estos niños necesitan supervisión cercana. Como
adultos, en general tienen un lenguaje simple y pueden
llegar a caminar. En general se benefician de hacer
actividad física con regularidad. No se pueden cuidar a sí
mismos. Necesitan apoyo completo de otra persona para llevar
su vida diaria.
¿Cómo se trata el retraso mental?
El retraso mental no tiene cura. Algunas pruebas, como la
evaluación de fenilcetonuria (PKU), hipotiroidismo y otras
enfermedades metabólicas en el recién nacido, pueden
prevenir a veces el retraso mental.
El tratamiento se concentra en las destrezas educativas, de
conducta y de autoayuda. Es útil diagnosticar el retraso
mental en su hijo a edad temprana, para poder iniciar el
tratamiento lo más pronto posible. No obstante, nunca es
demasiado tarde para empezar.
La mayoría de los estados ofrecen Programas de Intervención
Temprana (EIP, por sus siglas en inglés) para niños de 0 a 3
años de edad que sufren de retraso mental. Algunos estados
también ofrecen clases de educación especial para niños de 3
a 5 años de edad que tienen necesidades especiales. Por ley,
todos los estados están obligados a proporcionar clases de
educación especial a niños en edad escolar con retraso
mental hasta que cumplan 21 años de edad. Todas las escuelas
les tienen que explicar a los padres sus derechos y cumplir
con la ley.
La escuela tiene que elaborar un Plan de Educación
Individual (IEP) para cada niño que requiera educación
especial. Este plan comprende:
- objetivos educativos
- asignación de clases
- un plan para evaluar el progreso
- cualquier otro servicio especial, como terapia o
transporte.
El plan tiene que ser aprobado tanto por el padre como la
escuela.
Los padres de niños con retraso mental en general se enteran
de tratamientos nuevos o distintos por los medios de
comunicación o por amigos. Su profesional médico le puede
ayudar a decidir si estos tratamientos pueden ayudar a su
hijo, o causarle daño.
¿Dónde puede encontrar ayuda y respaldo mi familia?
Cuando los padres se enteran que su hijo tiene un retraso
mental, pueden sentir congoja, ira, culpa y muchas otras
emociones. Muchas familias descubren que un consejero
profesional puede ayudarlos a sobrellevar noticias
desalentadoras. La discapacidad de un niño afecta a toda la
familia, incluyendo a sus hermanos y hermanas. Muchas veces
los padres también necesitan una guía para saber cómo
contarles a sus parientes que su hijo tiene un retraso
mental. Su profesional médico y las organizaciones de su
comunidad lo pueden remitir a terapeutas y grupos de
respaldo de padres que pueden ayudarle a usted y a su
familia a confrontar estos problemas importantes.
Escrito por la Sección de Pediatría del Desarrollo-Conducta del Instituto de Desarrollo Infantil del Centro Médico Hackensack en Hackensack, Nueva Jersey.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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