Amniocentesis
La amniocentesis es una prueba prenatal que ayuda a determinar si el feto tiene algún problema de salud. La prueba suele realizarse entre las semanas 15 y 18 del embarazo. Consulte con su médico para decidir si la amniocentesis es una prueba adecuada para usted.
¿Debería hacerse una amniocentesis?
Si existe una probabilidad mayor de la normal de que el feto tenga problemas de nacimiento, puede ser aconsejable que se haga esta prueba. Los siguientes factores de riesgo pueden aumentar las probabilidades de problemas con el feto:
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Usted tiene más de 35 años de edad.
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Su familia tiene un historial médico de problemas hereditarios (genéticos).
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Otras pruebas han indicado que puede haber problemas con el feto.
¿En qué consiste la amniocentesis?
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En primer lugar se ubica el feto mediante una ecografía (ondas sonoras que forman una imagen en un monitor).
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A continuación se le inserta una aguja delgada en el vientre. Observando el monitor, el médico se asegura de que la aguja no toque al feto.
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La aguja se utiliza para extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico del útero. Su cuerpo producirá el líquido necesario para reemplazar el que se ha sacado.
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Usted puede regresar a su casa inmediatamente después de la prueba, pero deberá evitar hacer esfuerzos durante un día o dos.
Cuándo debe llamar al médico
Llame al médico inmediatamente si nota:
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Dolor intenso o cólicos
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Sangrado vaginal (manchas)
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Fiebre o escalofríos
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Salida de líquido de la vagina
Los resultados
Obtendrá los resultados de su prueba de amniocentesis en



